Lo importante para la gente de Pumas son los triunfos

El técnico de los Pumas, Andrés Lillini, no quería sufrir pero de cualquier manera su corazón latió a mil por hora para ver a su equipo imponerse 2-1 a Cruz Azul en la ida de la Semifinal de Concachampions. El instinto no le falló a Lillini al haberle dado descanso el fin de semana a Juan Ignacio Dinenno quien esta noche salió inspirado para comandar la victoria de su equipo. Dos goles del “Comandante” tienen a los universitarios soñando con la gloria de una Final. El argentino ha jugado una extraordinaria Concachampions, donde ya suma 7 tantos, una producción que no ha podido replicar en la Liga, pero eso es lo que menos le ocupa a la afición de los auriazules. Lo importante para la gente de Pumas son los triunfos y los partidos de buena manufactura, que valgan cada peso que invierten los que acuden Estadio Olímpico. Al son de la música de Marco Antonio Solís los felinos prendieron la noche y antes de que llegaran los goles, a Lillini por poco se le derrama la bilis, cuando vio que Uriel Antuna había anotado en el arco de Alfredo Talavera. El árbitro le devolvió el alma al cuerpo cuando anuló el gol por fuera de lugar. En el primer tiempo los Pumas tomaron ventaja, habían sido varios intentos por perforar la meta celeste hasta que la fortuna le dio la mano a Dinenno al 36′ y al 46′. En el segundo tanto, el goleador fue asistido por Alan Mozo, otro de los qué pasa por gran momento y que en el complemento le metió tremendo susto a su técnico Lillini cuando tuvo que ser asistido luego de una dura entrada. Tras varios minutos en el césped, Mozo se levantó cojeando y la tribuna coreó su nombre para darle fuerza. “Martino, de parte de Mozo, vas y ch?”, gritó al unísono un sector de la zona baja, mientras el “Tata” seguía la incidencia desde el Palomar, perfectamente resguardado por un grueso cristal. Un fino recordatorio para el técnico del Tricolor que sistemáticamente le ha negado una oportunidad al lateral. Cruz Azul reaccionó hasta la recta final del encuentro con un tanto de Christian Tabó, un gol que le dio vida a los celestes y que promete un encuentro plagado de emociones para la vuelta en el Estadio Azteca.
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